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jueves, 6 de diciembre de 2012

Buenos Aires: hace 40 años que no se planifica en materia de transporte.



Una de las premisas epistemológicas de las ciencias (y hasta de la política) es que para transformar la realidad, primero debe conocérsela. El Estado argentino olvidó esta enseñanza en su historia reciente. En materia de movilidad, la última investigación abarcativa que incluyó la colaboración de la Ciudad, la provincia de Buenos Aires y la Nación fue el Estudio Preliminar del Transporte de la Región Metropolitana(EPTRM), que fue planificado por la dictadura que llegó al poder a través de la denominada “Revolución Argentina”.
El estudio dirigido por el Ministerio de Obras y Servicios públicos se difundió en 1972. Desde aquella época ya se proponía la extensión del subte A hasta Av. Nazca, del B hasta Villa Urquiza, y del D hasta Puente Saavedra. Aunque también planteaba varias innovaciones, como el desarrollo de líneas subterráneas nuevas, una “Red Expresa Regional”, y autopistas en la ciudad y zonas suburbanas del conurbano (ver grafico y recuadros).
“Fue el primer estudio de transporte –circunscripto a lo urbano– que fue integral, en el sentido que abarcó todo el sistema. Antes había habido planes para el Subterráneo, por ejemplo, o para los accesos viales urbanos, pero eran iniciativas de los organismos especializados que no profundizaban la interrelación entre los modos. El EPTRM consideró los modos colectivos (ferrocarril, subte, ómnibus) e individuales (taxis y automóvil privado).  Marcó el camino de lo que había que seguir haciendo” comentó en diálogo con Infobae el ingeniero Juan Pablo Martínez, director y profesor del posgrado en Ingeniería Ferroviaria de la UBA, titular de AC&A SA y ex gerente de planeamiento de Ferrocarriles Argentinos.
Pese a sus 40 años de antigüedad y a que algunos planteamientos del EPTRM quedaron desactualizados, el ingeniero señala que el estudio continúa siendo referencia para el planeamiento urbano.

“Hoy la visión de ciertos temas sería distinta y las soluciones técnicas también, pero como conjunto las propuestas del EPTRM siguen siendo válidas. No en tanto las propuestas técnicas de ciertos proyectos sino en la concepción general: redes coordinadas de ferrocarriles y Subtes, red de autopistas de proyección suburbana, y la creación de una  autoridad metropolitana de transporte”, sostuvo.
Transporte (y país) a la deriva
La intervención pública en materia de transporte se inició allá por 1891, cuando nace la primera ley nacional de Ferrocarriles. En aquella época, nadie pensaba que la gestión en el área iba a atravesar un camino tan atravesado de obstáculos. Como en otros ámbitos de la administración pública, los vaivenes de la política imposibilitaron que existiese una planificación sostenida en el tiempo.
“Nuestro país ha carecido de estabilidad política democrática y republicana. La mayoría de los cambios de gobierno, forzados o no, fueron traumáticos: 1955, 1962, 1966, 1973, 1976, 1989, 2001… En esos cambios, aún los que ocurrieron respetando las instituciones, un gobierno fue radicalmente sustituido por otro, con los cambios de política general consiguientes en los que el transporte no era la preocupación dominante”, apuntó Martínez.
“Los equipos técnicos –continuó- no tuvieron permanencia y a lo largo de las décadas la burocracia técnica del Estado su fue debilitando hasta volverse irrelevante. En 1973 el equipo técnico del EPTRM comenzó a dispersarse y a nivel gobierno no hubo interés en continuar y profundizar el estudio, que merecía etapas subsiguientes de profundización”.
Es lo que ocurrió, por ejemplo, en 1978, durante la dictadura militar encabezada por Jorge Rafael Videla. En una conferencia dedicada a la problemática en la Universidad Cátolica Argentina (UCA), el profesor Martínez sostuvo que en ese año el Banco Mundial financió el Plan Nacional de Transporte. “La experiencia duró 3 o 4 años, y terminó en un conjunto de vistosos volúmenes que no tuvieron mayor trascendencia”, expuso.
Con el alejamiento del poder del “partido militar” y la llegada
 de la democracia, no hubo una mirada global en la gestión del transporte y mejoras sustanciales. “Desde mediados de los años ’90 el país tuvo el apoyo del Banco Mundial para estudios y algunas obras, en el marco del Proyecto de Transporte Urbano de Buenos Aires. Como el esfuerzo del EPTRM no se continuó, la información que contenía quedó desactualizada, pese a lo cual se siguió utilizando a falta de algo mejor”, destacó Martínez.  

Y continuó: “La prioridad fue actualizar la información de la demanda de viajes. Hacia 2006 se hizo un importante relevamiento de la demanda de los modos públicos colectivos, encuestándose unas 350 mil personas; y durante 2009/2010 se hizo una encuesta domiciliaria de origen/destino de viajes por todos los modos, en 22 mil hogares. Hace poco comenzó el trabajo de armado de un “modelo de transporte”, la herramienta esencial para poder evaluar el impacto de los grandes proyectos de inversión. También se efectuó durante 2009 y 2010 un importante esfuerzo de reclutamiento y capacitación de profesionales jóvenes de distintas especialidades que actúan  en la Dirección de Planificación de la Secretaría de Transporte. Pero para que todo este esfuerzo fructifique debe alcanzarse el acuerdo institucional para trabajar en conjunto en el estudio de los grandes problemas y la mejor forma de resolverlos”.
Planificar y coordinar
Martínez sostiene que para salir de esta encerrona, más política e institucional que técnica, requiere como prioridad “la creación y funcionamiento efectivo de una autoridad metropolitana para el transporte”.
“Se requiere un acuerdo institucional entre Nación, Provincia y Ciudad Autónoma dando su lugar a los municipios. El tema principal es la coordinación de proyectos de inversión. No puede ser, por ejemplo, que el Subte esté llegando a Pompeya y que nada concreto está proyectado para el paso de las vías del Belgrano por encima de la avenida Sáenz, cuyo enorme tránsito  se complicará aún más con el aumento del número de trenes y colectivos llegando de la Provincia. No hay un ámbito para discutir estas cosas, ni acuerdo sobre quien debería pagar una obra, ni hay financiamiento. En el marco de esa autoridad, cuyas competencias hay que delimitar, deberían realizarse estudios serios y en algún momento reeditar el Preliminar”, concluyó el ingeniero y docente de la UCA.




lunes, 2 de julio de 2012

Las cuatro décadas del Tren a las Nubes.

ElTribuno.com

El primer tren turistico de Argentina.


El próximo 16 de julio cumplirá cuarenta años el primer emprendimiento ferroturístico de la Argentina, el mundialmente famoso Tren a las Nubes.
El circuito fue inaugurado con un Tren Diesel-eléctrico de alta montaña. En criollo básico: un “cochemotor” triple.
Si bien el primer viaje se concretó en el año 1972, hay que admitir que el Ferrocarril Belgrano ya había realizando otros para estudiar la factibilidad del proyecto surgido en la empresa.
En ellos -cuenta el Ing. Moisés Norberto Costello-, se calcularon tiempos, paradas, relevos de personal y forma de giro cerca de La Polvorilla.
Luego de aprobado el proyecto por parte de las autoridades del Belgrano, estas tomaron contacto en nuestra provincia con sectores afines al turismo, tanto públicos como privados.
Y así fue que, a fines de 1971, el ferrocarril organizó un viaje al Viaducto La Polvorilla que fue considerado como la virtual presentación del nuevo producto ante empresarios, invitados especiales, funcionarios y periodistas.
El resultado de la excursión fue tan auspicioso que de inmediato la Cámara de Hoteles, Restaurantes, Confiterías, Bares y Afines (Salta), inició gestiones ante las autoridades ferroviarias para que se agilizara su implementación definitiva.
Casi siete meses después, el Ferrocarril Belgrano se transformó en la primera línea que incursionaba en el ferroturismo.


Le siguieron otras que sucesivamente incorporaron nuevos circuitos y nuevos trenes que, también, alcanzaron fama internacional.
Todos rodaron sobre viejos ramales construidos por los ingleses o por el Estado nacional, entre fines del siglo XIX y principios del XX. En el caso del Tren a las Nubes, lo hizo sobre un tramo de 240 km del Ramal C-14 o del original “Ferrocarril Trasandino del Norte”.
Al Tren a las Nubes le siguieron los de Tierra del Fuego, San Carlos de Bariloche, Cataratas del Iguazú, Mendoza y Buenos Aires.
Hubo otros intentos frustrados en Córdoba con el “Tren de las Sierras” y aquí, con el “Tren al Cabra”, proyecto que pretendía aprovechar la infraestructura abandonada del ramal C-13, entre Salta y Coronel Moldes.
 El 11 de julio de 1972, en una conferencia de prensa realizada en la Dirección de Turismo de Salta, fue presentado el Tren a las Nubes.
Allí se anunció día de partida y material rodante a utilizar. Estaban los hoteleros Robinson Rodríguez, Antonio David y Juan Guerrero; el Jefe de Zona Norte del Ferrocarril Belgrano, Ing. Moisés N. Costello, y los funcionarios de la Sección Comercial del Ferrocarril, Claudio René Alvarez y Oscar Gómez.
La primera salida fue programada para el domingo 16 de julio en un “coche motor triple”, Ganz-Mavag de Hungría, adquirido por la Argentina a me diados de los años "60. “Técni camente se trata -dijeron- de un tren Diesel-eléctrico de alta montaña, con dos motores de 550 HP cada uno, capaces de transportar 124 pasajeros”.
Tenía aire acondicionado, restaurante, cafetería, oxígeno, audio, atención médica, menú de altura y tres guías turísticos.
Al concluir la conferencia se informó que el segundo viaje se realizaría el domingo 23 de julio y que los pasajes costarían de 2.700 pesos Ley 18.188, es decir, unos 274 dólares.

La partida
Finalmente el 16 de julio de 1972, el tren partió de la Estación Salta a las ocho de la mañana con pasaje completo. Al mediodía arribó al Viaducto La Polvorilla y de allí regresó a San Antonio de los Cobre donde permaneció aproximadamente dos horas. En esta localidad, todo el pasaje compartió un asado criollo ofrecido por el intendente, don Pedro De los Ríos. A las nueve de la noche, el tren estaba de vuelta en la Estación Salta. Había recorrido 540 km en 11 horas.



Inicios
Los primeros tiempos fueron difíciles. Al Ferrocarril Belgrano le costaba adaptar su administración a la nueva actividad.
El turismo reclamaba nuevas formas de promoción, de publicidad y de propaganda. Y en cuanto al servicio, exigía puntualidad y regularidad. A poco, las esperanzas puestas en los “cochemotores” se diluyeron por inconvenientes técnicos, pese que hasta entonces estos trenes cumplían servicios muy exigentes en dos líneas: Salta-Jujuy-La Quiaca, y Mendoza- Las Cuevas. Y así fue que los “cochemotores” fueron reemplazados por trenes comunes, con locomotora diesel y vagones de pasajeros, algunos de madera, construidos en Tafí Viejo en 1928.

La suspensión y Movitren
A principio de los años "90 el Tren a las Nubes fue desprogramado o suspendido, por la Secretaría de Transporte de la Nación, por seguridad. Se habían desgastado peligrosamente rieles y durmientes.
La suspensión y arreglo del ramal duró algo más de un año y el 6 de junio de 1992, partió nuevamente hacia La Polvorilla. Un mes después, 2 de julio, el Tren a las Nubes fue concesionado por Ferrocarriles Argentinos a Movitren SRL, empresa salteña que a poco supo consolidar el producto y llevarlo a la fama mundial. Integraban la empresa concesionaria,
Jorge Vidal Casas, Sergio Raúl Mosca y Marcelo Vila. Años después, se fusionaron Movitren, La Veloz del Norte y Dinar Turismo, dando lugar al nacimiento de “Trenes y Turismo”.
Fue entonces cuando se sumaron Eduardo Levín, Andrés Desimone y Julio Ruiz de los Llanos. El resto, es casi historia reciente.

sábado, 23 de junio de 2012

Proyecto de EPTRM




En 1972 se publica el Estudio preliminar de transporte de la región metropolitana (EPTRM) realizado por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos (1970-72). Inspirado en el Plan Cóndor de 1958, propone:
Ampliar la red de subterráneos:
Prolongar la A a Flores, por Rivadavia hasta Nazca.
Prolongar la B a Villa Urquiza, por Triunvirato hasta Monroe.
Prolongar la D a Puente Saavedra, por Cabildo hasta Av. Gral.Paz.
Prolongar la E a Flores Sur, por Av. del Trabajo hasta Lafuente.
Nueva transversal-radial F, Barracas - Plaza Italia, desde Av.M.García y Montes de Oca por Constitución, San José, Entre Ríos, Callao y Las Heras.
Nueva transversal-radial G, Retiro - Sarandí, por San Martín, Bolívar, Montes de Oca y Av. Mitre.
Nueva transversal-radial H, Retiro - Lanús, por Santa Fe, Pueyrredón, Plaza Once, Jujuy, Caseros, Almafuerte, Sáenz, Puente Uriburu, V.Alsina, Máximo Paz, H.Yrigoyen.

Crear una Red del Expreso Regional (R.E.R.) a imagen de la existente en Paris. Ambas líneas cruzarían el área central entre Constitución y Retiro en forma subterránea, con una única estación intermedia en la zona de Parque Colón.
RER 1 -- Desde Garín por vías del FC Mitre a Retiro, y desde Constitución por vías del FC Roca y del ex FC Provincial a La Cumbre (La Plata) (102 km).
RER 2 -- Desde Villa Rosa por el FC Belgrano Norte a Retiro, y de Constitución por FC Roca (vía Quilmes) a La Plata (108 km).

El 23 de julio de 1973 la E llega a J.M.Moreno.